¿Tiene adolescentes en casa?
Ojo al botiquín
El abuso de los medicamentos recetados se ha convertido en un problema de salud pública en Estados Unidos y Puerto Rico. De acuerdo a un estudio del Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas, 50 millones de estadounidenses (de la edad de 12 años en adelante) dijeron haber utilizado drogas recetadas para propósitos no médicos en 2007.
El abuso de medicamentos es peligroso
Cualquier uso no médico de una medicina se considera abuso. Por eje align=justifymplo, utilizar medicamentos que se usan para tratar déficit de atención por alguien que no tiene la condición, con el propósito de concentrarse mejor en los finales o para controlar el apetito.
Aparte de desarrollar adicción, este comportamiento puede tener serias consecuencias, incluyendo la muerte. Los riesgos son altos cuando se combinan opioides (medicinas para el dolor) con sustancias como alcohol, medicinas para alergia y calmantes; los usuarios pueden desarrollar uso compulsivo, paranoia, temperatura peligrosamente alta, convulsiones y latidos irregulares.
Además, como sucede con las drogas ilegales, los adictos a los medicamentos empiezan a tener problemas en la escuela, en la familia y con sus amigos.
Los jóvenes están más a riesgo
Uno de los grupos de mayor riesgo de abuso de medicamentos son los adolescentes, y las niñas son más propensas que los varones. Entre otras causas, la alta incidencia de abuso de medicinas entre los jóvenes se debe a que:
- Se consiguen fácilmente. La mayoría dicen obtenerlas gratuitamente en el botiquín de su casa o de otros familiares.
- Tienen un falso sentido de seguridad al pensar que como al ser recetadas son seguras.
- Los adolescentes tienden a desarrollar dependencia con más facilidad.
Las clases de medicamentos con más potencial de abuso son:
- los opiáceos (se usan para tratar dolor),
- los medicamentos para la ansiedad y desórdenes del sueño (depresores del sistema nervioso central) y
- los estimulantes (para tratar narcolepsia, déficit de atención y obesidad).
Los adultos tenemos que tomar acción
Los padres, educadores y profesionales de la salud tenemos que hablarles claramente a nuestros jóvenes sobre los riesgos a los que se exponen y estar pendientes a cualquier cambio en su comportamiento. Además, es importante mantener nuestros medicamentos (con o sin receta) en un lugar seguro y desechar adecuadamente los que no estemos usando.
También es importante darles un buen ejemplo y usar nosotros los medicamentos de forma correcta. Esto significa no automedicarnos, nunca utilizar medicinas que fueron recetadas a otra persona, y no cambiar la dosis o dejar de tomar medicamentos sin consultar con un médico.
¿Le interesa que escribamos sobre algún tema de salud en particular?
Envíenos su sugerencia a vital@ssspr.com.