Ayudan a mejorar la salud mental de las personas con síntomas de origen nervioso y desórdenes emocionales. Realizan reuniones semanales de grupo donde ofrecen entrenamiento en técnicas de auto-ayuda muy similares a lo que hoy se conoce como terapia cognitiva-conductual. Utilizan técnicas prácticas para ayudar a identificar y controlar pensamientos negativos, sentimientos, creencias y hábitos de comportamiento.